2014-11-14

Generaciones del Fútbol Chileno

Generación 0 - Las promesas

Bryan Rabello, Darío Melo, Igor Lichnovsky, Ángelo Henríquez (1994)
Nicolás Castillo (1993)
Miiko Albornoz (1990)

Generación 1 - Los de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014

Eduardo Vargas (1989)
Alexis Sánchez (1988)
Arturo Vidal, Gary Medel, Carlos Carmona (1987)
Matías Fernández, Fabián Orellana (1986)
Claudio Bravo (1983, pero los arqueros envejecen más lento)

Generación 2 - La Generación Perdida del Fútbol Chileno

Mauricio Pinilla, Mark González (1984)
Jorge Valdivia (1983)
David Pizarro, Rodrigo Tello, Álvaro Ormeño (1979)
Reinaldo Navia, Pablo Contreras (1978)
Héctor Tapia, Manuel Neira (1977)

Generación 3 y 4 - Francia '98

Moisés Villarroel, Jorge Vargas (1976)
Marcelo Salas, Francisco “Murci” Rojas (1974)
Nelson Parraguez, Marcelo Vega (1971)
Ronald Fuentes, Javier Margas (1969)
José Luis “Coto” Sierra, Cristián Castañeda, Gabriel Mendoza (1968)
Iván Zamorano (1967)
Nelson Tapia (1966)
Marcelo “Rambo” Ramírez (1965)

Otras Generaciones

Patricio Yáñez (1961)
Juan Carlos Letelier (1959)
Roberto Rojas (1957)
Lizardo Garrido (1957)
Óscar Wirth (1955), Eduardo Bonvallet (1955 - 2015)
Carlos Caszely (1950)
Elías Figueroa (1946)
Francisco “Chamaco” Valdés (1943 - 2009)
Alberto Fouillioux (1940)
Leonel Sánchez (1936)
Eladio Rojas (1934 - 1991)
Enrique “Cuá cuá” Hormazábal (1931 - 1999)
Sergio Livingstone (1920 - 2012)

2014-07-30

Distancias comparables

0 km Jerusalén Chillán Maipú
8 km Sur Belén Sur de Chillán Viejo Padre Hurtado
14 km Norte Ramallah San Nicolás Cerro Renca
24 km NE Jericó Coihueco Vitacura
35 km Sur Hebrón Pemuco Paine
54 km Oeste Tel Aviv Coelemu Túnel Zapata
72 km Sur Be'er Sheva Huépil Rancagua
80 km SO Gaza Penco Cartagena
107 km SO Rafah Lota Navidad
103 km NE Nazaret Chanco Puchuncaví
120 km NE Haifa 35 km S de Constitución Zapallar

2014-07-17

¿Un posible acuerdo limítrofe entre Chile y Argentina en la Antártica?

DISCLAIMER: No tengo formación en geopolítica, esto es sólo una opinión personal más bien poco informada.

Antes que nada, tengo entendido que las reclamaciones de Chile y Argentina sobre la Antártica están basadas en las siguientes tesis:

  1. La toma de posesión de los territorios hasta el Polo Sur, realizada por conquistadores en nombre de la Corona Española, y la herencia de esos territorios por parte de las naciones al independizarse de ésta.
  2. El concepto de la Península Antártica como extensión de la Cordillera de los Andes (“Antartandes”)

Sobre todo teniendo en cuenta el segundo punto, considero que ambos países deben acordar un límite común sobre las más altas cumbres de dicha península, así como un límite terrestre acordado entre el extremo sur de la Península y el Polo Sur, y un límite marítimo que pase por el punto llamado “Prime Head” (o quizás “Cabo Siffrey”) en el extremo norte de la península.

Nota: anteriormente yo había también señalado que debía demarcarse un límite marítimo entre el “Prime Head” y el punto F definido en el Tratado de Paz y Amistad de 1984. Pero esto es erróneo ya que el Punto F obedece a la zona económica exclusiva chilena vigente, y entre tal punto y lo correspondiente a las 200 millas desde la costa antártica no existe asidero legal para una reclamación de aguas marítimas, y tal cinturón correspondería a aguas internacionales.

Tanto el límite poniente de la reclamación argentina como el límite oriente de la reclamación chilena son meridianos completamente arbitrarios e indefendibles desde el punto de vista geopolítico. Ante un nuevo escenario político causado por un cambio climático que haga necesario derogar el Tratado Antártico y poblar la Antártica, las naciones europeas se unirían para defender las reclamaciones australiana, neozelandesa, francesa, noruega y BRITÁNICA sobre el continente, naciones que tendrían libre albedrío tanto para ceder territorio a otros países como para defenderlo con fuerza militar. Esto significaría que Chile se tendría que conformar con su territorio reclamado sin disputa entre los meridianos 80° y 90° Oeste, mientras que Argentina perdería TODO su territorio antártico.

Yo, por mi parte, prefiero que el Tratado Antártico se mantenga en forma indefinida, y que no sea necesario recurrir a una repartición del continente blanco. Pero en caso que sea necesario hacerlo, no conviene que las reclamaciones chilena y argentina tengan conflictos entre sí.

El siguiente mapa muestra la situación anterior al Tratado Antártico:

  • En rojo está el territorio antártico chileno que no está en disputa.
  • En fucsia está el territorio reclamado por Chile y el Reino Unido.
  • En amarillo está el territorio reclamado por Chile, Argentina y el Reino Unido.
  • En celeste está el territorio reclamado por Argentina y el Reino Unido.
  • En azul está el territorio antártico británico que no está en disputa.

El siguiente mapa muestra un posible acuerdo limítrofe entre Chile y Argentina, basado en la tesis de los Antartandes. Se han demarcado las cumbres más altas según un análisis a la rápida de una base de datos de altitud que encontré por ahí.

Los colores son los mismos que en el mapa anterior. Ambos mapas también muestran la posición de las bases antárticas de los países en disputa.

Aún quedan dos zonas en amarillo, ambas indefinidas por la tesis de la Península Antártica como extensión de la Cordillera de los Andes.

Para la zona del norte, se debería implementar una solución similar a la implementada para el diferendo limítrofe del canal del Beagle y el límite marino entre Chile y Argentina, contando 200 millas hacia el norte desde el punto Prime Head y desde la Isla Rey Jorge que pasaría a ser chilena. Sin embargo, es posible es que Chile no quiera perder su reclamo territorial sobre las “Islas Piloto Pardo” (Isla Elefante e Isla Clarence). Un reclamo, por cierto, bastante debilitado por el Tratado de 1984, en el cual Chile implícitamente renuncia a considerar el Arco de las Antillas Australes como parte del límite andino entre Chile y Argentina.

La zona del sur comienza en el límite sur o surponiente de los Antartandes, el cual NO está precisamente definido por el mapa señalado. Desde el punto indicado se nota una pendiente que desciende uniformemente hacia la costa Orville; tracé una línea hasta donde el meridiano 74° oeste pasa por dicha costa; Argentina no ha reclamado territorio al oeste de ese meridiano. Por otra parte, se supone que el límite debería extenderse desde alguno de esos puntos hacia el Polo Sur.

Por supuesto, nada de lo señalado elimina la cuestión de la reclamación británica. Mi opinión es que el Reino Unido podrá tener argumentos para defender su posición sobre las Orcadas del Sur y también para invalidar la posición argentina sobre la Tierras de Coats y de Edith Ronne, pero su posición sobre la Península Antártica — sobre todo en su vertiente poniente — y las islas adyacentes es bastante menos defendible. Por otra parte, no hay que olvidar el hecho de que el Reino Unido tiene el apoyo mutuo de Australia, Nueva Zelanda, Francia y Noruega.

 

Notas adicionales sobre una posible repartición de la Antártica:

  1. Siete países realizaron reclamaciones territoriales en la Antártica con fecha anterior al Tratado Antártico: Argentina, Australia, Chile, Francia, Noruega, Nueva Zelanda y el Reino Unido.
  2. Las reclamaciones sin disputa son la de Australia, Francia, Noruega y Nueva Zelanda, además de la del Reino Unido entre los meridianos 20° O y 25° O, y la de Chile entre los meridianos 80° O y 90° O.
  3. Ningún otro país tiene derecho a reclamar territorio ya reclamado por los países antes mencionados. Esto implica que la reclamación de algunos fanáticos brasileños entre los meridianos 28° O y 53° O, además de no ser una reclamación oficial del gobierno brasileño, no tendría ninguna validez.
  4. La zona entre los meridianos 90° O y 150° O no ha sido reclamada formalmente por ningún gobierno, así que cualquier país podría hacer una reclamación en ese territorio. Estados Unidos aparece como el primer interesado y la posición más fuerte debido a sus actividades anteriores al Tratado Antártico.
  5. Una repartición de la Antártica inhabilitaría a los siete países a tener bases fuera de su territorio.

2014-06-20

Los hijos de Noé.

Debo ser honesto. No creo en el diluvio universal. De hecho, no creo en la veracidad de los eventos narrados en el libro de Génesis anteriores a la vida de Moisés.

Tampoco tengo razón para decir que todo eso es falso. Simplemente, no lo puedo tomar como un dogma de veracidad absoluta, simplemente porque no confío en la vía oral.

Supongamos que efectivamente existieron Abraham, Isaac, Jacob y los doce hijos fundadores de las Tribus de Israel. Supongamos que efectivamente se radicaron en Egipto, aumentaron en número, fueron esclavizados por los faraones, liberados por acción divina y desde ahí viajaron a la tierra prometida.

Creo en los diez mandamientos. Creo que Moisés los recibió directamente de Dios. Según Moisés, los mandamientos que estaban en las lajas de piedra que fueron quebrantadas fueron escritos directamente por la mano de Dios. Después se volvieron a escribir en otras dos lajas de piedra.

Una cosa queda clara de todo esto. Cuando salió de Egipto, Moisés sabía leer y escribir. Y no era el único. Para ese tiempo, el pueblo hebreo ya tenía su propio alfabeto.

Los hijos de Jacob no llegaron a Egipto con ese alfabeto. Lo aprendieron allá. Es muy posible que incluso lo inventaran allá, siendo ESCLAVOS.

La escritura protosinaítica es el sistema de escritura consonántico más antiguo conocido. Se lo considera el ancestro del alfabeto fenicio, del cual derivan todos los otros alfabetos. Se sabe que los que utilizaron esta escritura fueron semitas bajo el dominio egipcio. La mayoría fue encontrada en unas minas de turquesa o en el camino que lleva de ahí a un templo. Se cree que los que escribieron con este sistema no sabían escribir en jeroglifos y que eran gente humilde.

¿Por qué digo todo esto? Porque sostengo que no existe posibilidad alguna de que los hebreos hayan podido escribir ninguna de las cosas relatadas en la Biblia antes de haber salido de Egipto. Nada. En la esclavitud aprendieron a escribir, y después en libertad escribieron sus leyes y sus historias.

Es imposible saber cuánto alcanzó a escribir Moisés, si es que alcanzó a escribir algo. Es muy posible que el grueso de la literatura y los textos religiosos de los antiguos hebreos se hayan perdido durante la conquista babilónica. Es muy posible que la supuesta "grandeza" de los reinados de David y Salomón haya sido enormemente exagerada por los que escribieron de ella.

Pero antes de Moisés, nadie escribió, o al menos ninguno de sus escritos ha llegado a nuestros días. Quizás Abraham haya sabido escribir en cuneiforme, pero sus textos no sobrevivieron la esclavitud en Egipto. Por otra parte, entre Abraham y Moisés no hay tanto tiempo como para que muchos detalles se hayan perdido en la memoria y tradicion oral.

Pero ya más allá de Abraham y todo se pierde en la tradición oral mesopotámica. Nimrod es Enmerkar. Noé es Gilgamesh.

Los hijos de Noé, y el origen de las naciones. Las naciones del mundo conocido por los antiguos, querrán decir. Una vaga memoria de hechos que ocurrieron en un pasado muy distante y en cuyos detalles es mejor no enredarse.

Yo no creo que toda la humanidad sea descendiente de los hijos de Noé; la narración bíblica no es consistente con ello. Es mucho más plausible que la descendencia de Noé haya sido limitada a Mesopotamia, desde donde emigraron a Europa, Asia y África. Mejor dicho, a Europa (Jafet), Arabia (Sem) y el Norte de África (Cam).

Sí, los hijos de Noé bien podrían haber sido todos "caucasoides". Los tres, no uno ni dos. Fueron hermanos desde el comienzo y siempre han sido hermanos. Todos descendientes de la misma migración que salió de Africa y se dio la vuelta por el sur de Arabia en dirección al Golfo Pérsico.

Antiguamente toda esa área era fértil. Antiguamente vivía gente ahí. Pero en algún momento ese valle se inundó. Hace 8000 años, según . Para los que lo vivieron, fue un verdadero diluvio. Los demás, los que vivían en África, Asia, Oceanía y las Américas, no fueron parte de todo esto.

Hubo otras inundaciones causadas por cambio climático. En el Mar Negro. En el Golfo de Carpentaria. Posiblemente en México. Pero fueron otras historias, otras leyendas, distintas a ésta, la de Noé y sus hijos.